+ Yo no voy ha hacerte daño, yo soy diferente.
- Ya, claro...
+ ¿Por qué no dejas de pensar un poco en lo que te dolió? ¿Sabes? Yo no soy de piedra. Yo también siento & también tengo miedo. Pero aquí estoy, si dejáramos de hacer lo que queremos por miedo, ni siquiera coseríamos un botón por miedo a pincharnos.
- ¿ & que me hace pensar a mí que esto no me dolerá?
+ Verás, yo no puedo prometerte el mundo, pero sí que tú seas el mío y eso cariño, no duele
No hay comentarios:
Publicar un comentario