-No, bueno si, pero olvídalo estaba borracha y me dio por pensar en lo vivido y por escribir tonterías.
-No te lo conteste porque no quise, sino porque no pude...
-¿Sabes?, te creo, si te creo que esa noche a las cinco de la mañana no pudieses contestarme, que aquella semana tampoco, ni que aquel otoño quizás no pudieses contestármelo, esta bien, te creo. Pero sabes, han pasado dos años y creo que algún
No hay comentarios:
Publicar un comentario