jueves, 30 de diciembre de 2010

No querías verle. Pero fue inevitable, estaban todos, cómo no iba a estarél? Le saludaste, un beso frío en la mejilla y enseguida le dejaste para ir con los demás. Entonces llegó el momento de silencio. Un voz, un hombre, recordando momentos. No pudiste reprimir las lágrimas. Brotaban solas y el fuerte viento las congelaba sobre tu tez. Tu también perdiste a alguien. Fijaste la mirada en el suelo. Metiste las manos en los bolsillos del abrigo y dejaste caer las lágrimas. Entonces notaste como un brazo te rodeaba. Alguien,detrás tuyo, te estaba abrazando con fuerza. Impidiendo que cayeses y apoyando su cara en tu pelo.
Te beso suavemente mientras buscabas su mano, para sujetarla. El hombre dejó de hablar y te diste la vuelta.
Era él. El que te había abrazado...ahora te dedicaba una tímida sonrisa. Bajaste la mirada, evitando sus ojos oscuros. Más tarde se acercó a ti, quería hablar, quizá olvidar lo pasado. Pero no le dejaste, huiste refugiándote en alguien cercano,buscando la mano de un amigo para caminar hasta la salida.
Y al despedirse, un adiós que apenas pudo oír acompañado de un beso. Él te devolvió el beso,pero más fuerte, más caliente y repleto de cariño.
Y te preguntaste, por qué? Por qué siempre lo hace tan difícil?

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